CONOCE A LOS GANADORES DEL #DESAFIO ALACERO 2026
La convocatoria realizada por la Cámara Argentina del Acero, en el marco del concurso latinoamericano promovido por la Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO), busca promover el conocimiento y el uso del acero en la arquitectura y la construcción, incentivando la investigación sobre su potencial estructural, constructivo y expresivo. Mediante el trabajo conjunto de estudiantes y docentes de las facultades y escuelas de Arquitectura de la República Argentina, el certamen vincula la formación académica con la práctica proyectual y los desafíos del desarrollo sostenible.
En su decimonovena edición, el Desafío ALACERO aborda el Objetivo de Desarrollo Sostenible N.º 9, «Industria, Innovación e Infraestructura», de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas. La propuesta de este año consiste en el diseño de un Centro de Innovación orientado a fomentar la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimiento, favoreciendo el encuentro entre universidades, investigadores, emprendedores, empresas y comunidad.
El desafío propone concebir una arquitectura en la que el acero sea parte esencial de la idea proyectual, integrando sus posibilidades técnicas y expresivas con criterios de sostenibilidad, eficiencia y calidad espacial. El programa se plantea como un sistema abierto, flexible y adaptable, capaz de acompañar las transformaciones en los modos de trabajo, producción, experimentación y aprendizaje, en estrecha relación con su contexto urbano, social y productivo.
El jurado estuvo integrado por los arquitectos Pablo Ledo, Eugenio Hadges y Valeria Frank. Tras evaluar 42 proyectos de distintas universidades del país, otorgó los siguientes premios y menciones. El equipo distinguido con el Primer Premio representará a la Argentina en la Fase II «Latinoamérica», que se desarrollará presencialmente en la Ciudad de México los días 10 y 11 de noviembre, en el marco del Alacero Summit 2026.
PRIMER PREMIO – ALA26 – CITI
Autores: Gonzalo Weigandt y Eric Tomas Smidt.
Tutores: Arq. Gonzalo Fuzs, Arq. Karin Klein.
Universidad: Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (UNC–FAUD).
Se destaca la elección del sitio y la conciencia territorial que atraviesa la propuesta, a partir de la decisión de recuperar una infraestructura en desuso con fuerte arraigo en la comunidad: los talleres FORJA, ubicados en el barrio Talleres, Córdoba. El conjunto posee, además, un significativo valor histórico vinculado con la industria del acero, ya que fue una de las plantas de producción de material ferroviario más importantes de América Latina. La reutilización de los galpones y estructuras preexistentes constituye una de las principales fortalezas del proyecto. La propuesta entiende el reciclaje no solo como una operación de conservación edilicia, sino como una estrategia de regeneración urbana, capaz de reincorporar al funcionamiento de la ciudad estructuras existentes que han perdido su uso original. Esta decisión permite preservar la memoria material e identitaria del lugar, reducir la necesidad de reemplazar lo existente por nuevas construcciones y, al mismo tiempo, dotarlo de nuevos programas y formas de apropiación. En este sentido, el proyecto aporta a la resiliencia urbana, entendida como la capacidad de la ciudad de adaptarse a nuevas condiciones, transformar sus infraestructuras y prolongar su vida útil sin perder las huellas que construyen su identidad. La propuesta sobresale, asimismo, por el diálogo que establece entre la antigua construcción inglesa de ladrillo macizo —representativa de la infraestructura y la arquitectura ferroviarias— y la liviandad de las nuevas naves destinadas al conocimiento, la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías. Esta articulación entre memoria y transformación confiere al conjunto una identidad singular, estrechamente vinculada con la historia del sitio y su comunidad, y permite que una infraestructura originalmente productiva encuentre un nuevo rol urbano, social y cultural. La organización espacial, a través de sus recorridos, favorece que las actividades de producción, aprendizaje y exposición no se presenten como compartimentos estancos, sino como partes integradas de un mismo ecosistema de conocimiento. De este modo, la propuesta potencia la interacción entre los distintos ámbitos, fortalece su vínculo con la comunidad y amplía el impacto de la intervención más allá de los límites del edificio. El acero es trabajado con un criterio racional y, al mismo tiempo, alcanza —mediante el empleo de estructuras en voladizo— una expresividad acorde con una arquitectura proyectada hacia el siglo XXI. Este tratamiento contribuye a destacar la propuesta en su relación con el entorno urbano y a articularse adecuadamente con la creación de un nuevo espacio público para la ciudad.
SEGUNDO PREMIO – ALA26 – SERRANA
Autores: Lautaro José Alonso Dassie, Martina Mautino y Facundo Joaquín Moscatello.
Tutores: Arq. Fernando Vanoli, Arq. Karin Klein.
Universidad: Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (UNC–FAUD).
El proyecto se emplaza en el sector de Torre del Pato, en el Dique San Roque, Córdoba, un territorio de alto valor paisajístico y ambiental atravesado por el deterioro de la calidad del agua y los procesos de eutrofización. Frente a esta condición, la propuesta plantea la recuperación del sector como una reserva ambiental en la que paisaje, infraestructura y arquitectura forman parte de una misma estrategia de regeneración. El jurado destaca la pertinencia de la elección del sitio y la claridad con la que el proyecto construye una respuesta integral a una problemática concreta del territorio. La propuesta articula investigación, innovación, educación ambiental y tratamiento de las aguas, incorporando el estudio y aprovechamiento de las cianobacterias como parte de un proceso orientado a la regeneración del ecosistema serrano. La incorporación de sistemas vinculados al tratamiento mediante plantas, junto con el funicular y los distintos dispositivos de recorrido y conexión, construye un programa consistente con las condiciones particulares del lugar. A su vez, se recuperan recorridos existentes y se integran a un nuevo sistema de caminos y espacios de uso público, haciendo de la experiencia del paisaje una parte central del proyecto. La arquitectura acompaña esta lógica mediante un sistema ordenado y consistente, capaz de vincular los distintos programas y escalas de intervención. El acero constituye parte fundamental de esa resolución, a través de una estructura concebida para el montaje en seco, con uniones metálicas y sistemas que permiten su desmontaje, mantenimiento y adaptación, respondiendo de manera coherente a la sensibilidad ambiental del sitio. El jurado valora especialmente la coherencia entre problemática, programa, paisaje y resolución constructiva, así como la capacidad de convertir una problemática ambiental concreta en el punto de partida de una propuesta arquitectónica y territorial de carácter integral. Como contrapunto, se observa que esta fuerte especificidad presente en la elección del sitio y en la construcción del programa no alcanza el mismo grado de desarrollo en la definición del objeto arquitectónico. La pieza se presenta con un grado de autonomía que permitiría imaginarla implantada en otros territorios sin que su configuración se transformara sustancialmente, debilitando la relación específica entre arquitectura y lugar. En términos formales y espaciales, la propuesta presenta una resolución correcta, consistente y técnicamente controlada, aunque se apoya en tipologías, recursos y operaciones arquitectónicas ya consolidados. En este sentido, el proyecto podría profundizar su capacidad de investigación y experimentación para que la arquitectura, además de responder eficazmente al programa, avance hacia una configuración de mayor singularidad, capaz de expresar con mayor intensidad las condiciones excepcionales del territorio en el que se inserta.
TERCER PREMIO – ALA26 – SXXI
Autores: Matías Fleitas, Octavio Gaffuri, Lucila Natalí Parodi y Valentina Zapata.
Tutor: Arqs. Sebastián Ruani, Maria Jose Basualdo, Nadia Herrera, Daniela Chiarito y Celeste Garaffa
Universidad: Universidad Nacional de Rosario, Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño (UNR–FAPyD).
El proyecto se emplaza en un sector de carácter portuario próximo a la costa del Paraná rosarino, marcado por antiguas estructuras de silos semienterradas en desuso y grandes paredones que generan una condición de aislamiento respecto de su entorno. El jurado valora especialmente la elección del sitio, la lectura de esta problemática territorial y la decisión de transformar una preexistencia industrial que hoy actúa como barrera urbana en una oportunidad de reconexión con la ciudad. La recuperación y reutilización de los silos existentes constituye uno de los principales valores de la propuesta. Se trata de estructuras industriales que han perdido su función original pero conservan una fuerte presencia física e identitaria en el territorio, y cuya incorporación al proyecto permite reconocerlas como un recurso capaz de asumir nuevos usos y significados. Esta operación de reciclaje contribuye a preservar la memoria productiva del lugar y, al mismo tiempo, a reincorporar a la dinámica urbana estructuras que actualmente permanecen obsoletas y desvinculadas de la ciudad. La propuesta recupera y reutiliza gran parte de estas estructuras, incorporando nuevas piezas metálicas que las conectan y permiten alojar programas vinculados a la investigación, la producción agrícola, la cultura y el encuentro. Los silos dejan así de ser elementos aislados para integrarse a un nuevo sistema de relaciones y usos. Se destaca particularmente la dimensión urbana de la intervención: la apertura del predio, la incorporación de plazas, espacios verdes, recorridos y áreas de encuentro permiten construir nuevas continuidades y recuperar el espacio público como articulador entre el conjunto, el barrio y el paisaje portuario. La intervención busca así devolver a la ciudad un sector hasta ahora cerrado y fragmentado, incorporándolo nuevamente a la vida urbana. El jurado reconoce la capacidad del proyecto para articular preexistencia industrial, nueva arquitectura y espacio público, así como la intención de utilizar el acero como sistema capaz de intervenir sobre lo existente mediante nuevas conexiones y estructuras, preservando el carácter del conjunto y posibilitando su transformación. Sin embargo, algunas de las operaciones arquitectónicas de mayor escala e intención icónica no alcanzan el mismo grado de desarrollo que la estrategia urbana y territorial. En particular, la gran pieza circular central adquiere una presencia determinante dentro del conjunto y genera una extensa superficie cubierta, pero su escala y contundencia formal no encuentran una correspondencia equivalente en la definición programática y espacial del ámbito que produce. La experiencia interior, las relaciones entre usos y recorridos y la jerarquización de los distintos espacios requieren una mayor definición para que esta pieza pueda asumir plenamente el protagonismo que su dimensión y posición le otorgan dentro del proyecto. Asimismo, si bien la representación gráfica resulta prolija y sugestiva, el análisis de plantas y cortes evidencia algunas inconsistencias en la resolución espacial, particularmente en las alturas y relaciones que se producen dentro de la pieza circular, así como en la articulación y jerarquía entre los diferentes ámbitos del conjunto. En relación con el acero, se valora su incorporación como parte esencial de la estrategia de transformación de las preexistencias. No obstante, la resolución estructural presenta debilidades y no alcanza el mismo nivel de consistencia y desarrollo que la estrategia urbana y arquitectónica, observándose situaciones en las que el funcionamiento de las estructuras y su correspondencia con las decisiones formales no quedan suficientemente resueltos.
Menciones del Jurado
El jurado otorgó, sin orden de mérito, menciones a los siguientes proyectos:
MENCIÓN – ALA26 – CIESP
Autores: Lautaro Manuel Arroyo y Guadalupe Coronel.
Tutores: Arq. Manuel Alazraki, Arq. Adrián Mallol Moretti.
Universidad: Universidad Nacional de Catamarca, Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas (UNCa–FTyCA).
MENCIÓN – ALA26 – EHCIFP
Autores: Agustín Motta, Vicente Omega y José Rodriguez.
Tutores: Arq. Carla Bonaiuti, Arq. Javier Martini, Arq. Karin Klein.
Universidad: Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (UNC–FAUD).
MENCIÓN – ALA26 – CIFS
Autores: Cristina Alejandra Gigena, Nahir Olcelli y Agustina Ortega Garrido.
Tutores: Arq. Fernando Vanoli, Arq. Miguel Martiarena, Arq. Karin Klein.
Universidad: Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (UNC–FAUD).
MENCIÓN – ALA26 – MUELLE
Autores: Dylan Federico Huallpa Camacho, Mauricio Ignacio Mendez, Facundo Maggio y Francisco Ariel Velazquez.
Tutores: Arq. Alberto Raúl Sbarra.
Universidad: Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Arquitectura y Urbanismo (UNLP–FAU).
MENCIÓN – ALA26 – LMF
Autores: Santiago Argüelles, Mauro Daniel Fernandez, Yesica Machuca y Julian Torres Reta.
Tutores: Arq. Sebastián Rodas.
Universidad: Universidad Abierta Interamericana, Facultad de Arquitectura (UAI).
MENSAJE DEL DIRECTOR REGIONAL DEL CONCURSO
El Desafío ALACERO es una oportunidad para que estudiantes y docentes exploren el potencial del acero y reflexionen sobre la capacidad de la arquitectura para transformar nuestros territorios. Este año, el diseño de un Centro de Innovación nos invitó a pensar cómo los espacios de investigación, producción y aprendizaje pueden vincularse con la comunidad y contribuir a un desarrollo más sostenible. Los proyectos premiados muestran distintas formas de abordar ese desafío: recuperar infraestructuras industriales, dar respuesta a problemáticas ambientales y construir nuevas relaciones entre arquitectura, paisaje y espacio público. Sus propuestas ponen en valor la investigación proyectual y el trabajo colectivo como herramientas para imaginar el futuro de nuestras ciudades. Quiero felicitar a todos los equipos participantes y agradecer a sus docentes, a las universidades, al jurado y a la Cámara Argentina del Acero por acompañar esta edición. Al equipo ganador, que representará a la Argentina en la instancia latinoamericana en México, le deseamos el mayor de los éxitos. Que esta experiencia sea un impulso para seguir investigando, experimentando y ampliando las posibilidades de nuestra disciplina.
Arq. Joan Marantz
Director Regional Argentina Desafío ALACERO 2026